¿Y si pudieras probar ciertos cambios en tu sonrisa antes de decidir si quieres realizarlos?
Ver unos dientes diseñados digitalmente en una pantalla puede ser útil.
Pero verlos sobre tu propia sonrisa, mirarte en el espejo, hablar, sonreír y observar cómo se relacionan con tus labios es una experiencia completamente diferente.
Eso es precisamente lo que nos permite hacer un mock-up dental.
En SMITA Advanced Smile Design, en Barcelona, utilizamos el mock-up dentro de determinados casos de diseño de sonrisa como una herramienta de planificación, diagnóstico y comunicación.
No se trata simplemente de enseñarte “cómo quedarían unas carillas”.
De hecho, un mock-up puede ayudarnos incluso a decidir que las carillas no son el tratamiento adecuado.
Su verdadera utilidad está en permitirnos estudiar una propuesta estética antes de realizar modificaciones definitivas en los dientes.
¿Qué es un mock-up dental?
Un mock-up es una prueba estética provisional que permite trasladar un diseño de sonrisa a la boca del paciente.
Primero estudiamos la situación inicial y planificamos determinadas modificaciones en la forma, longitud, volumen o proporciones de los dientes.
Posteriormente, ese diseño puede reproducirse de manera provisional sobre los dientes mediante un material temporal.
En muchos casos, esta prueba puede realizarse sin tallar previamente los dientes.
Durante unos minutos, el paciente puede observar cómo determinados cambios modifican su sonrisa.
Puede mirarse de frente.
Puede sonreír.
Puede hablar.
Puede observarse desde diferentes ángulos.
Y, sobre todo, puede decirnos cómo se siente con esa nueva propuesta.
Por eso nos gusta describir el mock-up como un test drive de la sonrisa.
No estamos imaginando únicamente el resultado.
Lo estamos probando.

El mock-up empieza mucho antes de colocar el material
La parte importante del mock-up no comienza cuando colocamos la resina provisional sobre los dientes.
Comienza con el diagnóstico.
Antes necesitamos entender qué queremos mejorar y por qué.
Analizamos la salud oral.
La posición de los dientes.
Su forma y proporciones.
La línea de sonrisa.
Las encías.
Los labios.
La exposición dental.
La armonía facial.
La mordida.
El desgaste existente.
Los objetivos y preferencias del paciente.
A partir de toda esta información podemos desarrollar una propuesta de diseño.
El mock-up es simplemente una manera de llevar esa propuesta desde la planificación hasta la boca.
Por eso un mock-up sin un buen diagnóstico previo pierde gran parte de su sentido.
Digital Smile Design: diseñar antes de tratar
Dentro de la filosofía de Digital Smile Design, no empezamos pensando únicamente en qué material vamos a utilizar.
Primero pensamos en el resultado.
¿Cómo deberían relacionarse los incisivos centrales?
¿Qué longitud resulta armónica con la cara?
¿Cuánto diente debería mostrarse en reposo?
¿Cómo debería seguir la curva de los bordes dentales al labio inferior?
¿La línea media funciona con el rostro?
¿Las encías están equilibradas?
¿Los dientes están en una posición adecuada?
¿Existe suficiente espacio para realizar los cambios de manera conservadora?
A partir de estas preguntas podemos construir una propuesta estética personalizada.
Después decidimos cómo conseguirla.
Quizá con ortodoncia.
Quizá con blanqueamiento.
Quizá con composite.
Quizá con porcelana.
Quizá modificando primero las encías.
O combinando varias disciplinas.
El diseño viene antes que el material.

No diseñamos dientes aislados
Un error frecuente al hablar de diseño de sonrisa es concentrarse únicamente en los seis dientes anteriores.
Pero la sonrisa forma parte de la cara.
Cuando diseñamos un mock-up, debemos pensar en cómo las nuevas formas dentales se relacionan con:
Los labios
La sonrisa
La línea media facial
La exposición dental
Las encías
La amplitud de la sonrisa
Las proporciones faciales
La dinámica labial
La personalidad y expresión del paciente
Una forma dental que parece bonita fotografiada de cerca puede no ser la más adecuada cuando observamos la cara completa.
Por eso el objetivo no es diseñar “dientes perfectos”.
Es diseñar dientes que parezcan pertenecer naturalmente a esa persona.
¿Qué podemos probar con un mock-up?
Dependiendo del caso, el mock-up puede ayudarnos a valorar modificaciones como:
La longitud de los dientes
La anchura visual
Las proporciones entre incisivos centrales y laterales
La forma de los bordes
La curva de la sonrisa
El cierre de determinados espacios
El volumen dental
La simetría
La relación entre dientes y labios
La cantidad de diente visible al sonreír
Pequeños cambios en la arquitectura general de la sonrisa
No significa que todos estos elementos vayan a modificarse.
El objetivo es descubrir qué cambios realmente aportan armonía y cuáles no son necesarios.

La longitud de los dientes puede transformar una sonrisa
Uno de los aspectos que más sorprende durante un mock-up es comprobar cuánto puede cambiar una sonrisa modificando ligeramente la longitud de los incisivos.
Con los años, los dientes pueden desgastarse.
También pueden ser naturalmente cortos o mostrar poca estructura debido a su posición, a las encías o a la dinámica de los labios.
Cuando los incisivos centrales recuperan una longitud adecuada, pueden mejorar visualmente:
La juventud de la sonrisa
La curva incisal
La exposición dental
La proporción entre anchura y longitud
La relación con el labio inferior
La presencia de los dientes dentro de la cara
Pero más largo no significa automáticamente mejor.
Un diente excesivamente largo también puede parecer artificial.
El mock-up nos permite buscar ese equilibrio directamente en la cara del paciente.
Las proporciones se pueden analizar… pero también sentir
En odontología estética podemos medir.
Podemos calcular relaciones entre anchura y longitud.
Podemos estudiar simetrías.
Podemos utilizar referencias faciales.
Todo eso es importante.
Pero existe otra parte del diseño que no puede reducirse únicamente a números.
Cuando el paciente se mira al espejo con el mock-up colocado, aparece una reacción que también nos aporta información.
“Me gustan más largos.”
“Los noto demasiado grandes.”
“Este lado me parece diferente.”
“Ahora veo demasiado diente.”
“Me gusta que sigan teniendo una forma natural.”
“Esto sí se parece a mí.”
Este intercambio es extremadamente valioso.
Porque el paciente deja de intentar imaginar un resultado abstracto y empieza a reaccionar ante algo mucho más concreto.

El paciente participa en el diseño
La estética no debería ser una decisión unilateral del dentista.
El profesional aporta el diagnóstico, el conocimiento de anatomía dental, función, materiales, proporciones y estabilidad.
Pero el paciente aporta algo igualmente importante:
Su percepción.
Sus preferencias.
Su personalidad.
Su propia idea de belleza.
Hay personas que prefieren una sonrisa muy ordenada y simétrica.
Otras quieren conservar pequeñas irregularidades.
Algunas desean unos incisivos centrales con más presencia.
Otras prefieren formas más suaves.
Algunas quieren un resultado muy luminoso.
Otras buscan mantener un color mucho más discreto.
El mock-up crea una conversación entre el diseño clínico y la percepción personal.
Y eso ayuda a conseguir un resultado verdaderamente personalizado.
Un mock-up natural no busca una “Hollywood smile”
Una sonrisa natural no significa simplemente utilizar un tono menos blanco.
La naturalidad depende de muchos elementos.
Las proporciones.
Las transiciones entre dientes.
Las pequeñas diferencias de forma.
La textura.
La posición.
Los bordes incisales.
La relación con las encías.
La forma en la que los dientes aparecen al hablar y sonreír.
Por eso, durante el diseño, no intentamos borrar automáticamente toda individualidad.
Una ligera asimetría puede ser perfectamente armónica.
Un lateral puede tener una forma ligeramente distinta al otro.
Los incisivos centrales pueden tener presencia sin parecer excesivamente dominantes.
El objetivo no es fabricar una sonrisa estándar.
El objetivo es encontrar una versión mejor equilibrada de tu propia sonrisa.

El mock-up también puede descubrir que necesitamos ortodoncia
Esta es una de las partes más importantes.
Imaginemos que queremos mejorar la forma de un incisivo, pero el diente está demasiado adelantado.
Si simplemente añadimos material para conseguir la forma deseada, podríamos aumentar demasiado su volumen.
O imaginemos que queremos crear mayor simetría, pero uno de los dientes está rotado.
Intentar compensarlo exclusivamente con restauraciones podría obligarnos a eliminar más tejido dental del necesario.
En estos casos, el mock-up y la planificación pueden ayudarnos a detectar que el problema no es únicamente la forma.
Es la posición.
Entonces puede ser más conveniente mover primero los dientes mediante ortodoncia y realizar después, si todavía es necesario, pequeñas correcciones estéticas.
Este enfoque permite preservar más esmalte y trabajar de una manera mucho más conservadora.
A veces el mock-up también cambia el diseño de las encías
Dientes y encías forman una sola composición visual.
Podemos diseñar una longitud dental ideal, pero descubrir que parte del diente está cubierta por encía.
O podemos observar alturas gingivales diferentes entre dientes similares.
En estos casos debemos preguntarnos:
¿Necesitamos realmente añadir longitud al borde del diente?
¿O necesitamos exponer una mayor parte de su anatomía natural?
¿La encía está sana?
¿Existe una asimetría gingival?
¿La cantidad de encía visible cambia al sonreír?
En determinados casos, el diseño puede mostrar que sería conveniente realizar primero un tratamiento periodontal o una corrección gingival.
En otros, no será necesario modificar absolutamente nada.
De nuevo, el diseño ayuda a decidir antes de intervenir.

Mock-up y blanqueamiento: el orden también importa
El mock-up puede ayudarnos a valorar formas y proporciones, pero el color definitivo requiere una planificación independiente.
Si el paciente desea aclarar sus dientes naturales, normalmente debemos estudiar si es conveniente realizar un blanqueamiento antes de fabricar restauraciones definitivas.
¿Por qué?
Porque los composites, porcelanas y coronas no cambian de color de la misma manera que los dientes naturales.
Podemos utilizar el mock-up para evaluar el diseño.
Después realizar el blanqueamiento cuando esté indicado.
Esperar a que el color se estabilice.
Y finalmente seleccionar el tono de las restauraciones definitivas.
Así, forma y color se planifican en el momento adecuado.
El mock-up no es el resultado final
Es importante entender esta diferencia.
El mock-up es una prueba provisional de diseño.
No reproduce necesariamente de forma exacta:
El color definitivo
La translucidez de una cerámica
La textura final
El brillo
Los detalles anatómicos más finos
La adaptación definitiva
La sensación exacta de las restauraciones terminadas
El material utilizado para realizar la prueba es temporal y su finalidad principal es ayudarnos a evaluar volúmenes, proporciones y relación con la sonrisa.
Por eso no debemos juzgar una futura restauración de porcelana, por ejemplo, únicamente por el acabado superficial del mock-up.
Estamos probando fundamentalmente el diseño, no el material final.

¿Es necesario tallar los dientes para hacer un mock-up?
En muchos casos, no.
Una de las grandes ventajas del mock-up es que puede realizarse sobre la situación inicial sin modificar previamente la estructura dental.
Esto nos permite valorar el diseño antes de tomar decisiones irreversibles.
Sin embargo, cada caso es diferente.
Si existe un diente muy adelantado, una restauración antigua voluminosa o determinadas limitaciones de espacio, la prueba puede no reproducir perfectamente el resultado definitivo sin realizar modificaciones previas.
Estas limitaciones también son información útil.
Si para crear una determinada forma necesitamos eliminar demasiado tejido, quizá debamos reconsiderar el plan y buscar una alternativa más conservadora.
El mock-up también es una herramienta diagnóstica para el dentista
Aunque para el paciente la parte más llamativa es verse con una nueva sonrisa, clínicamente el mock-up nos aporta mucha información.
Podemos observar:
Cómo se integran las nuevas longitudes con los labios
Qué ocurre al sonreír
Cómo cambia la exposición dental
Si los volúmenes parecen excesivos
Cómo se relacionan los dientes con la cara
Si determinadas proporciones necesitan modificarse
Si existen limitaciones de espacio
Si la posición dental dificulta el diseño
Si necesitamos estudiar la función con mayor profundidad
Por eso no lo consideramos únicamente una herramienta de presentación.
También puede ayudarnos a refinar el diagnóstico y modificar el plan.

¿El mock-up significa que después necesitaré carillas?
No.
Y este punto es fundamental.
El mock-up representa una propuesta de forma.
No prescribe automáticamente un material.
Después de definir qué queremos conseguir podemos estudiar cuál es la forma más conservadora de alcanzar ese resultado.
Podría ser ortodoncia.
Podría ser composite bonding.
Podrían ser algunas carillas de porcelana.
Podría ser una combinación.
Incluso puede ocurrir que, después de mover los dientes o realizar un blanqueamiento, el paciente esté satisfecho y necesite mucho menos tratamiento del inicialmente previsto.
Primero diseñamos. Después elegimos el tratamiento.
Composite o porcelana después del mock-up
Si finalmente necesitamos restaurar los dientes, la elección entre composite y porcelana depende de muchos factores.
La cantidad de cambio necesaria
El esmalte disponible
El desgaste
La posición dental
El color inicial
La mordida
El bruxismo
El número de dientes implicados
La resistencia necesaria
Las expectativas estéticas
El mantenimiento a largo plazo
Un diseño puede realizarse en composite en un paciente y requerir porcelana en otro.
Por eso no diseñamos la sonrisa alrededor del material.
Elegimos el material alrededor del diagnóstico.

La función también debe probarse y estudiarse
Una sonrisa tiene que funcionar fuera de las fotografías.
Si alargamos dientes desgastados, modificamos bordes incisales o cambiamos determinadas posiciones, debemos pensar también en cómo contactarán los dientes.
Especialmente cuando existe:
Bruxismo
Desgaste importante
Mordida profunda
Mordida abierta
Problemas de guía anterior
Restauraciones antiguas
Rehabilitaciones extensas
El mock-up puede darnos información, pero no sustituye un análisis funcional completo cuando este es necesario.
La estética y la función deben avanzar juntas.
Porque el objetivo no es conseguir una sonrisa bonita durante unas semanas.
Queremos crear una sonrisa que pueda mantenerse estable a largo plazo.
¿Qué ocurre si no me gusta el mock-up?
En realidad, esta puede ser una información muy valiosa.
Es precisamente uno de los motivos por los que realizamos una prueba antes del tratamiento definitivo.
Podemos descubrir que los dientes parecen demasiado largos.
Que el volumen es excesivo.
Que queremos una forma más suave.
Que preferimos conservar alguna característica de la sonrisa inicial.
Que necesitamos modificar las proporciones.
O incluso que el paciente quiere un cambio mucho más pequeño de lo que imaginábamos.
Es mucho mejor descubrirlo durante la fase de planificación que después de haber realizado restauraciones definitivas.
Un mock-up no está hecho para convencer al paciente.
Está hecho para ayudarnos a tomar mejores decisiones juntos.
¿Todos los pacientes necesitan un mock-up?
No.
Hay tratamientos sencillos en los que puede no aportar información suficiente como para ser necesario.
Por ejemplo, determinadas restauraciones pequeñas o tratamientos donde el objetivo está claramente definido.
En cambio, puede ser especialmente útil cuando estamos estudiando cambios importantes de:
Forma
Longitud
Proporción
Volumen
Línea de sonrisa
Número de dientes implicados
Arquitectura general de la sonrisa
La indicación depende de cada caso.
Como ocurre con cualquier herramienta de odontología digital, utilizar más tecnología no significa automáticamente realizar un mejor tratamiento.
Debe existir una razón clínica para utilizarla.

Cómo utilizamos el mock-up dentro de un diseño de sonrisa en SMITA
En SMITA Advanced Smile Design, en Barcelona, el mock-up forma parte de una filosofía más amplia.
Primero escuchamos.
Después diagnosticamos.
Analizamos la salud oral.
Estudiamos las fotografías y la sonrisa.
Valoramos la cara, los labios y las encías.
Observamos la posición dental.
Analizamos la mordida cuando es necesario.
Creamos una propuesta.
Y solo entonces comenzamos a pensar en cómo trasladarla clínicamente.
El mock-up nos permite introducir una fase intermedia muy valiosa:
probar antes de transformar.
Esto permite que el tratamiento sea más comprensible para el paciente y nos ayuda a trabajar de una manera más precisa, personalizada y conservadora.
Una sonrisa que primero puedes conocer
Hay algo especialmente importante en estética dental: los cambios, aunque puedan parecer pequeños sobre un modelo digital, pueden sentirse muy diferentes cuando los vemos en nuestra propia cara.
Un milímetro puede cambiar la percepción de un incisivo.
Una pequeña modificación de la curva dental puede cambiar la relación con los labios.
Una forma diferente puede hacer que una sonrisa parezca más suave, más madura, más juvenil o simplemente más natural.
Por eso el mock-up tiene tanto valor.
Nos permite dejar de hablar únicamente de dientes.
Nos permite ver la sonrisa dentro de la persona.
Y nos permite responder a una pregunta fundamental antes de empezar:
¿Este diseño realmente encaja contigo?
En SMITA creemos que un tratamiento estético cuidadosamente planificado debería reducir las decisiones irreversibles tomadas demasiado pronto.
Diagnosticar.
Diseñar.
Probar.
Ajustar.
Y solo después, tratar.
Porque una sonrisa personalizada no debería elegirse de un catálogo.
Debería construirse alrededor de la persona que va a llevarla.

Preguntas frecuentes
¿Qué es un mock-up dental?
Es una prueba provisional que permite trasladar una propuesta de diseño de sonrisa directamente sobre los dientes. Ayuda a valorar cambios de longitud, forma, proporciones y volumen antes de realizar el tratamiento definitivo.
¿El mock-up dental duele?
Normalmente es un procedimiento no invasivo y, en muchos casos, puede realizarse sin tallar los dientes ni utilizar anestesia. Su finalidad es probar el diseño de manera provisional.
¿Hay que limar los dientes para hacer un mock-up?
En muchos casos no es necesario modificar los dientes previamente. Sin embargo, determinadas posiciones dentales o restauraciones existentes pueden limitar la precisión de la prueba. Cada situación debe valorarse individualmente.
¿El mock-up muestra exactamente cómo quedarán mis dientes?
Muestra principalmente el diseño, los volúmenes y las proporciones. No reproduce necesariamente de manera exacta el color, la translucidez, la textura o el acabado del material definitivo.
¿Puedo cambiar el diseño después de probarlo?
Sí. Precisamente una de las ventajas del mock-up es poder valorar el resultado y realizar modificaciones antes de iniciar determinadas fases definitivas del tratamiento.
¿Un mock-up significa que tengo que hacerme carillas?
No. El mock-up ayuda a definir una propuesta estética, pero el tratamiento para conseguirla puede incluir ortodoncia, blanqueamiento, composite, porcelana, tratamiento gingival o diferentes combinaciones según el caso.
¿Puedo hacerme un mock-up si tengo los dientes apiñados?
Depende de la posición de los dientes y de los cambios que queramos estudiar. En algunos casos, el propio diseño puede revelar que sería más conservador realizar primero ortodoncia.
¿Cuánto tiempo se lleva puesto un mock-up?
Generalmente se utiliza como una prueba clínica temporal para analizar el diseño y permitir que el paciente pueda observarlo. La duración y el protocolo concreto dependen del caso.
¿El mock-up sirve para elegir el color de las carillas?
Su función principal es valorar forma, longitud, volumen y proporciones. El color definitivo se estudia posteriormente teniendo en cuenta el tono de los dientes naturales, posibles blanqueamientos y el material restaurador elegido.
¿Cómo puedo saber si necesito un mock-up para mi sonrisa?
Primero es necesario realizar una valoración estética y funcional. Después del diagnóstico podremos decidir si una prueba de sonrisa aporta información útil para planificar tu caso.
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